Piezas Menores

N.º 13 · Jugadas

Compraron los discos de Taylor Swift. Ella los arruinó

En 2019 un empresario compró su discográfica por más de 300 millones de dólares, y con ella las grabaciones originales de sus primeros seis discos. Ella no era dueña de esas grabaciones, pero sí de las canciones: las había escrito. Entonces las grabó de nuevo y pidió que se escuchara solo la versión nueva. La semana en que salió 1989 (Taylor's Version), las reproducciones del original cayeron más de la mitad. En 2025 terminó comprando las originales.

La pieza, en texto

Taylor Swift no regrabó sus discos por nostalgia. Los regrabó para que nadie escuchara los originales.

2019. Un empresario compra su discográfica por más de trescientos millones de dólares. Adentro vienen las grabaciones de sus primeros seis discos. No son suyas.

Pero las canciones sí: las escribió ella. Y su contrato le permite volver a grabarlas.

Entonces graba todo de nuevo, casi idéntico, y les pide a sus fans que escuchen solo la versión nueva.

Cuando sale el nuevo 1989, el original pierde más de la mitad de sus reproducciones en una semana.

La jugada se llama alfil malo: una pieza que tenés, pero que no puede jugar.

En 2025, Taylor terminó comprando las originales.

Cuando no podés recuperar una pieza, podés hacer que deje de jugar.

La historia completa

Dos derechos por canción: cómo Taylor Swift volvió a grabar lo que no era suyo

Cada canción grabada tiene dos dueños posibles. Uno es el de la obra, la letra y la música, que suele quedar en manos de quien la compuso. El otro es el de la grabación, el máster, que suele quedar en manos de la discográfica. Así lo explicó el abogado Gary Greenstein en una charla en la Facultad de Derecho de Harvard en marzo de 2024, y toda esta historia sale de esa diferencia.

Taylor Swift firmó con Big Machine en 2005. El contrato era por seis discos y venció en noviembre de 2018. Las grabaciones quedaron para el sello; las canciones, que había escrito ella, no.

La venta de 2019

En junio de 2019 la empresa Ithaca Holdings compró Big Machine. Variety informó un precio de más de 300 millones de dólares; otras crónicas hablaron de unos 330. Adentro venían los másters de los primeros seis discos.

Sobre lo que pasó antes hay dos versiones. Swift escribió que había intentado durante años comprar sus grabaciones y que solo le ofrecieron recuperarlas a cambio de firmar un contrato nuevo. El fundador del sello sostuvo que ella había tenido la oportunidad de comprarlas y no la tomó. El abogado de Swift respondió que esa oferta de compra directa nunca existió. La cronología de la disputa recoge las tres declaraciones, y ninguna cerró la discusión.

Por qué podía regrabar

Los contratos discográficos suelen prohibirle al artista volver a grabar sus canciones durante un tiempo después de irse. Según Greenstein, lo habitual eran dos o tres años. En agosto de 2019 Swift anunció que iba a regrabar sus discos, y los primeros cinco quedaban liberados en noviembre de 2020.

Ese mismo noviembre los másters cambiaron de manos otra vez: pasaron al fondo Shamrock, por una cifra que según la fuente va de más de 300 a unos 420 millones. Swift confirmó la venta y contó que ya estaba regrabando.

Las versiones nuevas

Fearless (Taylor’s Version) salió el 9 de abril de 2021 y Red el 12 de noviembre de ese año. Speak Now llegó el 7 de julio de 2023 y 1989 el 27 de octubre. Este último debutó con más de 1,6 millones de unidades.

El dato que usa la pieza es de esa semana: una caída de más de la mitad en las reproducciones del 1989 original, tomada de un informe de Billboard. Otras fuentes dan una cifra menor, del orden del 44 %, sin precisar qué miden ni en qué plazo. Conviene leerlo con cuidado, porque estas caídas cambian mucho según cómo se cuenten. Para Red, la misma revista calculó un 40 % menos de consumo semanal promedio en las doce semanas siguientes.

Hay un efecto menos visible. Como dueña de las canciones, Swift puede orientar hacia sus versiones los permisos para usarlas en películas y series. La grabación vieja sigue existiendo, pero para ese negocio necesita una firma que no tiene.

Lo que cambió en los contratos

La industria tomó nota. Greenstein contó que los sellos empezaron a pedir restricciones de veinte o treinta años en lugar de dos o tres. En 2021 el Wall Street Journal informó que Universal había duplicado ese plazo en sus contratos nuevos.

El final, por ahora

El 30 de mayo de 2025 Swift anunció que le había comprado a Shamrock los másters de los seis discos, junto con videos, películas de conciertos, arte y material inédito. No informó el precio; Billboard, citando fuentes, habló de unos 360 millones. Dijo también que de Reputation no había regrabado ni una cuarta parte.

Queda abierta una pregunta: si las regrabaciones hicieron que los originales valieran menos. Greenstein sostuvo que sí. Los montos informados no lo muestran con claridad, porque la cifra de 2025 no queda lejos de las anteriores. Por eso la pieza no lo afirma.

La jugada

Un alfil malo es una pieza que tenés pero que no puede jugar. La lectura de la pieza es que eso fueron los originales durante cuatro años: seguían siendo de otro, pero con menos casillas adonde ir. Es una interpretación, no un hecho probado. Lo que sí está documentado es el final: cuando ella anunció la compra, las reproducciones de los seis discos originales al menos se duplicaron. La pieza volvió a jugar el día que cambió de dueño.

Datos verificados

Lo que la pieza afirma como hecho, con la fuente contra la que se contrastó antes de publicar.

  • 2019: Ithaca Holdings (Scooter Braun) compra Big Machine por “más de 300 millones” (cifra reportada); incluye los masters de los primeros seis discos — Variety
  • Conservó los derechos como compositora; podía regrabar los discos 1–5 desde nov. 2020 — Harvard Law Today
  • 30/5/2025: compró los masters a Shamrock (~360 millones, reportado) — Billboard