Piezas Menores

N.º 12 · Jugadas

Una empresa de fotocopiadoras inventó tu computadora (y Apple se la llevó)

1973: en su laboratorio de Palo Alto, Xerox crea el Alto, con ventanas, mouse, red e impresora láser. Nunca lo vende. Diciembre de 1979: Steve Jobs entra al laboratorio con un trato: Xerox puede comprar acciones de Apple por un millón de dólares, y a cambio Apple mira. Xerox lanza su versión en 1981 a 16.595 dólares y casi nadie la compra. Apple la abarata: el mouse de Xerox costaba 300 dólares; Apple encarga uno de 15.

La pieza, en texto

La forma en que usás tu computadora la inventó una empresa de fotocopiadoras.

1973. En su laboratorio de Palo Alto, Xerox crea el Alto: ventanas, mouse, red, impresora láser. Nunca lo vende.

Diciembre de 1979. Steve Jobs entra al laboratorio con un trato: Xerox puede comprar acciones de Apple por un millón de dólares. A cambio, Apple mira.

Xerox lanza su versión en 1981, a dieciséis mil dólares. Casi nadie la compra.

Apple la abarata: el mouse de Xerox costaba trescientos dólares. Apple encarga uno de quince.

La jugada se llama ceder la iniciativa: tener la mejor posición, y dejar que mueva el otro.

Xerox inventó el futuro. Apple lo vendió.

La historia completa

Lo que Steve Jobs vio en Xerox, y lo que Xerox ya había mostrado antes

En diciembre de 1979, en el laboratorio que Xerox tenía en Palo Alto, la investigadora Adele Goldberg se negó a hacer una demostración. Los visitantes eran Steve Jobs y un grupo de ingenieros de Apple, y ella entendía que mostrarles el sistema era entregarlo. Sus jefes le ordenaron que lo hiciera igual. Lo cuenta ella misma en el documental Triumph of the Nerds, y lo recoge también el Computer History Museum.

La visita tenía un precio. Xerox había podido comprar 100.000 acciones de Apple por un millón de dólares, un año antes de que la empresa saliera a la bolsa. A cambio, Apple miraba.

Un laboratorio lejos de casa

Xerox había creado el centro en 1970 con un encargo amplio: imaginar la oficina del futuro. De ahí salieron la impresión láser, la red Ethernet y las interfaces gráficas. El lugar quedaba lejos de la sede de la empresa, en Connecticut, y no solo en kilómetros: las reuniones del laboratorio se hacían en una sala con almohadones en el piso.

El Alto se presentó ahí el 1 de marzo de 1973. Lo diseñó sobre todo Charles Thacker, a partir de una idea que Butler Lampson había escrito el año anterior. Tenía una pantalla vertical, del formato de una hoja, un mouse de tres botones y conexión en red. Se fabricaron unas dos mil unidades a lo largo de diez años, y ninguna se vendió como producto: hacia fines de los setenta había cerca de mil en uso dentro de Xerox y unas quinientas en universidades.

Lo que el minuto simplifica

Ese último dato cambia un poco la historia. El Alto no era un secreto. En 1978 Xerox donó cincuenta máquinas a universidades como el MIT, Stanford y Carnegie Mellon. Cuando Jobs entró al laboratorio, mucha gente del ambiente ya lo había visto funcionar.

Tampoco es exacto que Apple haya copiado lo que vio. Según el museo, la visita reforzó un trabajo que Apple ya tenía en marcha, y la interfaz de la Lisa se desarrolló desde cero. Jobs contó después que ese día le mostraron tres cosas y que solo registró una, la interfaz gráfica, y que además la vio incompleta y con defectos. Las otras dos eran la programación orientada a objetos y más de cien Altos conectados en red con correo electrónico.

Lo que Apple cambió fue el destinatario. El mouse de Xerox costaba 300 dólares y se rompía a las dos semanas. Apple encargó uno de un solo botón que pudiera fabricarse por 15, y los primeros prototipos se armaron con una mantequera y bolitas de desodorante. Era otra máquina para otro público.

El intento de Xerox

Xerox sí quiso vender el invento. El 27 de abril de 1981 lanzó el Star, a 16.595 dólares por puesto de trabajo. El problema era que nadie compraba uno solo: un sistema básico, con servidor e impresora láser, rondaba los 75.000 dólares. Se vendieron unas 25.000 unidades y se dejó de fabricar en 1985.

Años más tarde, Jobs resumió el episodio diciendo que Xerox «podría haber sido dueña de toda la industria de la computación». Es su versión, y es la de quien salió ganando.

Lo que todavía se discute

  • Si Xerox perdió de verdad. El museo señala que muchas ideas del laboratorio nunca llegaron a ser productos exitosos, pero que algunas le dieron a Xerox miles de millones de dólares en ventas. La empresa también cobró su parte en acciones, y por eso la pieza no dice que regaló nada.
  • Si hubo algo que reclamar. En 1989 Xerox demandó a Apple por la interfaz. El caso se desestimó por una cuestión de plazos, sin que se discutiera el fondo.

La jugada

Ceder la iniciativa es tener la mejor posición y dejar que mueva el otro. Leída así, la partida de Xerox no se pierde el día de la visita. Se pierde en los seis años anteriores, con el Alto funcionando en mil escritorios propios y sin salir a la venta. La tesis de la pieza va por ahí: inventar algo y venderlo son dos trabajos distintos, y Xerox hizo muy bien el primero.

Datos verificados

Lo que la pieza afirma como hecho, con la fuente contra la que se contrastó antes de publicar.

  • PARC (1970); Alto (1973) con pantalla bitmap, mouse, Ethernet, ventanas; láser y Ethernet inventados en PARC — CHM
  • El Alto nunca se vendió como producto — CHM
  • Dic. 1979: Jobs visita PARC; Xerox compra 100.000 acciones de Apple pre-IPO por US$1M — CHM, NPR/Gladwell
  • Xerox Star, 27/4/1981, US$16.595 por estación; fracaso comercial — Smithsonian
  • Mouse Xerox ~US$300 — Fortune 2011
  • Jobs (1995): “Xerox could have owned the entire computer industry today.” (para descripción) — PBS Triumph of the Nerds