N.º 03 · Libros que predijeron el presente
Borges imaginó internet en 1941 | La biblioteca de Babel
En 1941, Jorge Luis Borges imaginó una biblioteca que contiene todos los libros posibles: cada verdad… y miles y miles de catálogos falsos. Sus bibliotecarios se pierden buscando el único libro que importa. Hoy la inteligencia artificial fabrica textos verosímiles sin fin. Borges no imaginó internet: imaginó lo difícil que iba a ser vivir adentro.
La pieza, en texto
En 1941, Borges imaginó internet.
En La biblioteca de Babel, el universo es una biblioteca interminable de galerías hexagonales que contiene todos los libros posibles.
Ahí está cada verdad. Y también miles y miles de catálogos falsos.
Los bibliotecarios recorren las galerías buscando el libro que justifique su vida. Casi todo lo que encuentran es ruido.
Porque tener toda la información no sirve de nada si no podés encontrar la verdadera.
Hoy, una inteligencia artificial escribe textos verosímiles sin fin. Los catálogos falsos ya no hay que buscarlos: se fabrican.
La jugada se llama jugadas candidatas: en ajedrez hay más partidas posibles que átomos en el universo. Un gran maestro no las calcula todas. Elige cuáles mirar.
Borges no imaginó internet. Imaginó lo difícil que iba a ser vivir adentro.
La historia completa
La biblioteca donde está todo y no se encuentra nada
Cuando escribió el cuento, Jorge Luis Borges trabajaba de bibliotecario en la Miguel Cané, una biblioteca municipal del barrio de Boedo. En 1941 publicó El jardín de senderos que se bifurcan, el libro donde apareció por primera vez «La biblioteca de Babel», que en 1944 pasó a Ficciones. Lo que sigue cuenta cómo termina, así que si pensás leerlo, son pocas páginas y conviene ir primero.
Una idea con historia
Borges no inventó la biblioteca total y nunca dijo que lo hubiera hecho. Dos años antes, en 1939, había publicado en la revista Sur un ensayo, «La biblioteca total», donde repasaba de dónde venía la idea. Entre los antecedentes está un cuento del alemán Kurd Lasswitz, «La biblioteca universal», de comienzos del siglo XX. Lo que Borges agregó fue la gente: puso a vivir personas adentro y miró qué les pasaba.
Las cuentas
El cuento da las medidas con precisión de inventario. Cada libro tiene 410 páginas, cada página 40 renglones, cada renglón unas 80 letras, y el alfabeto tiene 25 símbolos: 22 letras, el punto, la coma y el espacio. Con esos datos se puede hacer la cuenta: 25 elevado a 1.312.000 libros distintos, un número que escrito ocupa más de un millón ochocientas mil cifras.
Por eso el video dice «interminable» y no «infinita». El narrador aclara que la cantidad de libros es enorme pero no infinita, y al final propone otra cosa: que la Biblioteca es ilimitada y periódica, y que quien la recorriera lo suficiente vería repetirse los mismos volúmenes en el mismo desorden.
Lo que les pasa a los bibliotecarios
Cuando se supo que la Biblioteca contenía todos los libros, la primera reacción fue de euforia. En algún estante tenían que estar las Vindicaciones, los libros que justifican la vida de cada persona y le anuncian su porvenir. Muchos salieron a buscar la suya y se perdieron, enloquecieron o murieron en el camino.
Después vino la desesperación. Aparecieron los Purificadores, que destruían los libros que les parecían inútiles, y el culto del Hombre del Libro, un bibliotecario legendario que habría leído el volumen que resume todos los demás. El narrador escribe en una Biblioteca cada vez más despoblada por los suicidios y las epidemias, y sospecha que la especie humana se va a extinguir mientras los estantes siguen ahí. Nadie les ocultó nada. Lo tenían todo, incluidos, como dice Borges, «miles y miles de catálogos falsos».
La biblioteca ya existe, más o menos
En 2015 un escritor y programador, Jonathan Basile, puso en línea una versión del cuento. Primero quiso guardar los libros y descubrió que no había almacenamiento que alcanzara, así que la resolvió con un algoritmo que genera cada página cuando alguien la pide. Cualquier texto de hasta 3.200 caracteres ya tiene su lugar ahí, y Smithsonian contó el proyecto ese mismo año.
En 2023, dos investigadores de inteligencia artificial, Léon Bottou y Bernhard Schölkopf, propusieron en «Borges and AI» dejar de pensar los modelos de lenguaje con imágenes de ciencia ficción y pensarlos con los cuentos de Borges. Que eso alcance para decir que Borges «predijo» algo es una lectura, la de la pieza, y no un dato.
La jugada
En 1950 Claude Shannon estimó cuántas partidas de ajedrez son posibles: como mínimo, un 1 seguido de 120 ceros. Los átomos del universo observable suelen calcularse en un 1 seguido de 80. Es una estimación y no un conteo, pero alcanza para saber que nadie puede mirarlo todo.
Alexander Kotov, gran maestro soviético, propuso un método en Think Like a Grandmaster, que se publicó en inglés en 1971: elegir primero unas pocas jugadas candidatas y analizarlas con orden. También describió lo que pasa cuando no lo hacés: pensás mucho tiempo sin encontrar un camino claro y, apurado por el reloj, jugás rápido algo malo.
Los bibliotecarios de Babel nunca eligieron candidatas. La tesis de la pieza es que tener toda la información no sirve si no podés encontrar la verdadera, y Borges la escribió antes de que hubiera máquinas capaces de fabricar catálogos falsos sin cansarse. Elegir qué mirar sigue siendo trabajo de quien lee.
Datos verificados
Lo que la pieza afirma como hecho, con la fuente contra la que se contrastó antes de publicar.
- Publicado en 1941 en El jardín de senderos que se bifurcan (Sur); luego en Ficciones (1944) — Wikipedia ES
- Galerías hexagonales; contiene todos los libros posibles — texto, Literatura.us
- “interminable” (no “infinita”: el cuento dice ilimitada; el número de libros es “vastísimo, no infinito”) — texto, Literatura.us
- Cita “miles y miles de catálogos falsos” (textual, corta) — texto, Literatura.us
- Bibliotecarios buscan el libro que justifique su vida (Vindicaciones); casi todo es ruido — texto, Literatura.us
- “Más partidas posibles que átomos en el universo” — número de Shannon (estimación mínima ≈10^120 del árbol de juego, 1950) vs ≈10^80 átomos — Shannon number
- Jugadas candidatas — Kotov, Think Like a Grandmaster (1971) — Wikipedia
- Babel como metáfora de los LLM — Bottou & Schölkopf, “Borges and AI”, arXiv 2023